La otra "Ciudad Perdida" - Entorno Turístico

1631027093 La otra Ciudad Perdida Entorno Turistico

Regresábamos por carretera a nuestra casa en la ciudad de Bogotá, todavía nos quedaban cuatro horas cuando en el lado derecho de la carretera vimos un letrero de turista con una flecha y un letrero que afirmaba “Ciudad Perdida”. No teníamos idea de qué era, mas nos miramos y supimos inmediatamente que las horas para llegar a casa serían todavía más largas.

En Colombia, hay una "Urbe Perdida" famosa por ser uno de los primordiales sitios arqueológicos del país. Fue construido por los Tayronas alrededor del año ochocientos d.C. C. (seiscientos cincuenta años ya antes Machu Picchu) y está situado en la Sierra Nevada de Santa Marta en el departamento de Magdalena. No obstante, estábamos a cientos y cientos de quilómetros de este sitio. Mientras que conducíamos por el desvío que habíamos tomado, solo podíamos preguntarnos, ¿a qué lugar vamos?

Caminamos unos veinte minutos por un camino estrecho cuando vimos un tablón de anuncios que afirmaba “Ciudad Perdida de Falan”. Este nombre tampoco nos significó mucho, en tanto que Falan es el ayuntamiento del departamento de Tolima donde estábamos. Habíamos llegado a un destino turistico ni tan siquiera sabíamos que existía. La emoción de descubrir y adentrarnos en lo ignoto nos invade.

Ruinas de la "Urbe Perdida de Falan" / Camila Gutiérrez

Pagamos la entrada y empezamos el recorrido a pie por un sendero Rodeado de naturaleza compacta. Proseguimos un tanto y hallamos un punto de pabellón, donde los valientes se lanzan en cable a toda velocidad en la mitad de las copas de los árboles. Quienes deciden no aventurarse prosiguen el camino de bajada que, unos pasos después, empieza a proseguir el acantilado de Morales.

Morales Creek
Quebrada Morales / Camila Gutiérrez

El acantilado, con su desprendido caudal, nos acompaña desde ese momento, empezando por una zona de cataratas donde se practica el torrente (rapel en cataratas). El agua tiene un color verde esmeralda que se ve mejor en las piscinas naturales que se forman a lo largo del recorrido. El primero y más grande está a unos veinte minutos del inicio del camino. Ciertos turistas llegan y se marchan sin saber qué aguardar.

Torrentismo
Torrentismo / Camila Gutiérrez

Continuamos descendiendo y gozando del paisaje, cuando empezamos a ver edificios y túneles de piedra abandonados y cubiertos de musgo. Resulta que las ruinas que se pueden ver son los restos de las minas de oro y plata de Las Reales Minas de Santa Ana, construidas en la temporada colonial por unos 2 mil esclavos indígenas y negros. Los túneles, guardes, muros y otras construcciones se efectuaron con losetas, un género de piedra plana y plana, que en ese instante asimismo se usaba en España y Francia.

Túnel y barranco de Morales
Túnel y Quebrada Morales / Camila Gutiérrez

Los españoles explotaron las minas en los siglos XVI y XVII. Después llegaron los ingleses, que prosiguieron extrayendo estos minerales hasta el momento en que abandonaron la zona en el siglo XIX. Ils disent que de grands hommes de l'histoire colombienne tels que Simón Bolívar, José Celestino Mutis et Alexander Von Humbolt a traversé ces constructions qui, en raison d'une extraction prolongée, ont lentement coulé jusqu'à ce qu'elles soient cachées dans la naturaleza.

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Pasaron más de cien años hasta el momento en que a mediados de la década de mil novecientos ochenta el cronista Roberto Tovar Gaitán redescubrió este sitio a lo largo de una expedición que lo llevó a adentrarse en la selva a lo largo de múltiples días. Desde su descubrimiento, el nombre "Urbe Perdida" empezó a ganar popularidad.

Después de atravesar unos 3 túneles y ver múltiples construcciones, se llega al final del camino, donde solo hay que regresar a subir. Los amantes del deporte pueden hacerlo de manera fácil, mas es verdad que requiere una estupenda condición física. De ahí que asimismo existe la posibilidad de volver a caballo, finalmente esta experiencia de una forma más apasionante y cómoda. Aunque el recorrido se puede efectuar en cuatro horas, lo aconsejable para gozar de forma plena del sitio es quedarse todo el día.

El nombre "Urbe Perdida" representa poco o bien nada de lo que es el destino. No obstante, prosigue siendo una experiencia bien interesante que combina Ecoturismo, los Turismo de aventura y evidentemente el histórico-cultural.

Es una columna sobre la que no escribiría si no pensara que ciertas mejores cosas suceden cuando dejamos a un lado nuestros planes y proseguimos nuestro corazón. Aventurarse en lo ignoto da temor en todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida, mas en muchas ocasiones acaba siendo la mejor resolución.

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