La Verna y Los Bosques Sagrados cuya naturaleza beneficia el alma

1631109838 La Verna y Los Bosques Sagrados cuya naturaleza beneficia el

a Bosque de abetos blancos Agrupadas en miles y miles de pilares sagrados, marcan el ritmo de mis pasos por esta enorme catedral natural que consigue hacerme sentir pequeño mientras que creo que puedo percibir el susurro de las hojas contando las historias de sus intrusos escritores y versistas entre frailes, santurrones. y peregrinos que optaron por habitarlo.

"Un pequeño cosmos que desemboca en sí, en la memoria de personajes históricos y versistas espirituales, la inmanencia de paisajes espectaculares y pintorescos, las constelaciones en las murallas de sus pueblos, iglesias y castillos, que siempre y en toda circunstancia han gozado de una gran red de sendas fascinantes.". (Attilio Brilli)

Estamos en el corazón de Valle Santo, en el medio de Parque Nacional Bosques Casentino, se considera un val "cerrado" pues el acceso a estas áreas no fue simple hasta hace un siglo. Conducidos a lo largo del río, donde no había caminos de acceso, solo pequeños caminos, cruzaron los pequeños pueblos y aldeas de piedra en la mitad del bosque.

Quizás de ahí que los primeros viajantes del siglo XIX llamaron al Casentino “isla feliz que descansa en el tiempoQuizás por exactamente la misma razón, los frailes que cruzaron estos bosques hallaron de nuevo una santidad excepcional y los invitaron a quedarse acá y edificar su sala de meditación.

Hoy este val cerrado es un sitio salvaje y hospitalario, diferente a las sendas turísticas frecuentes en la Toscana, que invita a recobrar el auténtico contacto con la naturaleza. Es un val de relevante presencia histórica, con viejos pueblos de piedra, madereros, carboneros, molineros, con pequeñas iglesias y también impresionantes santuarios como Vallombrosa, Camaldoli y La Verna, que atrajeron a los viajantes del siglo XIX ya en mil ochocientos treinta y tres merced a su formas y colores naturales Grand Tours.

En mil ochocientos treinta y tres la intelectual británica Lady Charlotte María Bury efectuó una muy elegante visita guiada en verso con la Reina de Inglaterra, quien le enseñó en detalle, “Los 3 Grandes Santuarios de Toscana. Vallombrosa, Camaldoli, La Verna ”(los 3 grandes santuarios de la Toscana), un poema con preciosas referencias y un muy elegante volumen viaje, acompañado de grabados en los santuarios de Vallombrosa, Camaldoli y La Verna, de los que se enamora la Reina. Lady Charlotte Maria Bury describe las formas románticas de la naturaleza en el Casentino, que siempre y en toda circunstancia han estado ancladas en la religión.

Pero muchos años ya antes de la llegada de los peregrinos, los frailes y santurrones escogieron estos lugares por su naturaleza intensa, poética y espiritual, como San Francisco escogió la montaña de La Verna y San Romualdo el espeso bosque de abetos de Camaldoli.

Índice

    Al pie del Bosque Sagrado, cara el Santuario de La Verna

    En mil doscientos trece, el Conde Orlando Cattani invitó a San Francisco a visitar una zona atractivísima, la que afirmó que era ideal para la contemplación y meditación, y entonces entregársela (cada julio se puede acudir a una atrayente celebración en los Disfraces de este esencial acontecimiento histórico ). En esta zona resalta el día de hoy uno de los monasterios más conocidos de Casentino, La Verna.

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    Para llegar recorremos el viejo camino del Bosque Sagrado, pasando por una angosta abertura en un muro de piedra y roca natural. Paseamos por un prado donde la yerba se mezcla con miles y miles de flores de colores refulgentes, y solo es suficiente con mirar cara arriba para quedar encantados por la estatua del santuario. En la cima del Monte La Verna, la vieja construcción se combina con la estatua de piedra natural y de esta forma forma un solo elemento.

    El recorrido es cautivador pues pasa por medio de un atrayente bosque de abetos blancos donde grandes bloques de rocas cubiertas de musgo forman grutas naturales y cavernas que alguna vez fueron empleadas como refrigeradores por los frailes.

    A lo lejos se pueden ver las montañas y la reserva natural de Sasso Fratino, considerada la reserva natural más vieja de Italia, donde el acceso a humanos está prohibido desde mil novecientos cincuenta y nueve. El Parque Natural Forestal de Casentinesi fue creado a inicios de la década de mil novecientos noventa en esta sección de la selva, que se halla en un terreno particularmente escarpado y cobija plantas viejas y centenarias con una rica biodiversidad.

    Bosques en La Verne, Toscana Italia.

    Un camino pausado en este monumental bosque, donde se puede respirar un fragancia a musgo y corteza mientras que contemplas ejemplares tan viejos de abetos y hayas que alcanzan una altura de cincuenta metros y un diámetro de ciento ochenta cm, o bien más profundo en el suelo húmedo hallar las huellas de corzos, lobos, corzos y cerdos salvajes.

    El Camino de los Bosques Sagrados es un viaje de meditación en la mitad de la belleza de la naturaleza, que prepara la llegada al Santuario de La Verna.

    Tan pronto como ingrese a los muros del santuario, va a sentir que está volviendo a la realidad, entre turistas con sombreros, frailes que andan por los espacios arquitectónicos viejos y el sonido de las campanas que marcan el paso.

    Pero en la pared de un corredor largo y regular con frescos de la historia de la ciudad de San Francisco, se abre una puerta inopinada que nos lleva a la belleza de la naturaleza donde nada es predecible y regular. Tras la puerta hay un atrayente paisaje de piedras, árboles y rocas, que vuelve a obsequiar un espacio de poesía y espiritualidad. Desde acá descubrirás el sitio obscuro y apartado como se conoce a San Francisco. ha escogido un sitio de calma cuando desciende un tramo de escaleras a una cueva natural.

    Árboles de los bosques sagrados La Verna Italia

    El corazón del santuario, un genuino espacio natural donde se escuchan sus sonidos entre los movimientos de las hojas y el canto de los pájaros, deja que mi imaginación vague este camino entre prados, rocas y bosques sagrados hasta acabar acá.

    Para más información sobre las visitas guiadas en La Verna, es preciso darse de alta anteriormente con los hermanos ([email protected], quinientos setenta y cinco cinco mil trescientos cuarenta y uno) y ser sumamente puntual a la hora acordada.

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