Marruecos y la búsqueda de lo auténtico: mi experiencia

1635675359 Marruecos y la busqueda de lo autentico mi

esto no es un Publicar Sobre los mejores destinos de Marruecos, les voy a contar mi propia experiencia de camino al desierto de Merzouga y de qué manera un bereber me rompió el corazón.

Capítulo 1. Marrakech: La Medina (casco viejo)

Aquí empieza mi aventura, en una urbe escandalosa veinticuatro horas al día, siete días a la semana, de alminar en alminar, sorteando motociclistas suicidas y jugando a regatear en el zoco. No te engañaré, el temor se apoderó de adhan. Té de menta acá, tagine allí y el riad para pasar la noche.

En el silencio de la habitación, los estímulos se apagan y al fin tengo tiempo para meditar sobre cuánta autenticidad radica en esta urbe. Pocos de los lugares donde te sientes como verdaderamente eres, un extraño.

La globalización ha moldeado la identidad de muchas urbes hasta el punto de borrar su esencia, la esencia que les da ánima, la “chispa” que me atrae personalmente.

Capítulo dos. Marrakech: la urbe nueva (urbe nueva)

Pero, ¿qué es un McDonald's? Hay semáforos en las calles y en Zara no puedo regatear. Venden alcohol en bares y las chicas se visten como , ya no soy un extraño en la urbe roja.

Parece que la globalización no exonera a esta urbe de contrastes. Aprendo un tanto más sobre La Ville Nouvelle y sus comienzos. Fueron los franceses en la década de mil novecientos treinta quienes edificaron este distrito de la urbe con sus grandes avenidas, sosteniendo el color colorado de adobe de la parte vieja y respetando la altura de las edificaciones, siempre y en toda circunstancia sin exceder la de los alminares de las mezquitas.

Capítulo tres. Cruzando el Atlas

Espectacular paisaje del Alto Atlas cubierto de nieve, la temperatura baja y la manga corta ya no es un placer en el mes de febrero. Impermeable en mano y sorprendido por la belleza del paisaje, la identidad de un extraño al planeta me invade de nuevo. Esta vez con menos estímulos, rodeado solo de la naturaleza y la gente local. Ahora si todo el planeta mira me sale un cartel que afirma "hola, no soy de acá" o bien me hacen sentir bajo su atenta mirada.

(Paula Trujillo) Cruzando el Alto Atlas.

La vulnerabilidad me define en este escenario, no sé qué piensan de mi presencia allá, antes de nada deseo respetar su espacio y comienzo a sentir que un conjunto de 15 personas * no es el más conveniente para viajar por estos apartados. pueblos menos habituados a la afluencia de turistas.

En este instante me pregunto si verdaderamente es turismo responsable que tanta gente invada tu hogar sin otro beneficio que admirar la belleza del paisaje, ¿se van a sentir contemplados tal y como si fuera un zoológico humano?

  • Para llegar al desierto, contraté un tour dirigido por una persona local. En el recorrido fuimos 15 personas de diferentes nacionalidades con encanto de turistas, te puedes imaginar que no nos amoldamos para nada a estos lares. Es cierto que en ciertas de las paradas que hicimos hubo tiendas y mercados de artesanías, por lo que nuestro paso fue recibido por los lugareños que lo hicieron perceptible con su ademán afable. Para participar en el desarrollo local, toda vez que resulte posible y toda vez que resulte posible, me agrada contribuir comprando artesanías.

Capítulo cuatro. Llegamos al desierto

Un conjunto de camellos nos espera tendidos en la arena para empezar el viaje cara la duna que nos recibiría al atardecer. No parecían muy felices, los guías nos afirman que desde el instante en que nacieron han sido domados para llevar y traer gente. Uno de , un tanto más pequeño, prosigue emitiendo un sonido estridente semejante a un grito. Le guide, interrogé par nos visages alarmants, nous explique qu'il est le plus jeune dromadaire et qu'ils l'entraînent pour sa mission de vie, "il crie parce qu'il a peur des êtres humains" - précise-t- Él.

Después de una fantástica puesta de sol, nos dirigimos al campamento donde una genuina bienvenida bereber * nos aguardaba bajo el mantón de estrellas más grande que nunca haya visto. Y acá está la parte en la que me rompen el corazón.

  • Los bereberes son un viejo conjunto étnico nómada del norte de África que han trasmitido su idioma y costumbres de generación en generación. Prefieren utilizar el término imazighen que significa "hombres libres" para nombrarse, puesto que la palabra bereber viene de salvaje, impuesta a su pueblo por los romanos. Es una etnia muy orgullosa de su pertenencia con historias que no dejan indiferente a absolutamente nadie.
Campamento en el desierto de Merzouga
Campamento en el desierto de Merzouga / Paula Trujillo

Capítulo cinco. Corazón "roto" por un bereber

Durante nuestra aventura por el desierto, conocimos a Hussein, un apuesto bereber que nos deslumbró con historias sobre sus ancestros ​​y de qué manera el pueblo bereber había conseguido subsistir desde la temporada preislámica. Verdaderamente era un hombre libre y orgulloso de sus raíces. Ya antes de entrar al campamento para encantarnos con sus bailes y cantos tradicionales, nos mostró ciertas artesanías que había hecho su familia y como es lógico absolutamente nadie se opuso a llevarse un recuerdo de este cautivador hombre.

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Luego de una fantástica velada rodeada de tambores y risas, uno de los miembros del conjunto bereber nos contó su desazón cuando supo que Hussein nos había hecho pensar que era bereber, por el hecho de que conforme lo que 'nos afirmó, Hussein nació en el urbe de Merzouga y sus ancestros ​​de los que procedían.

Para este genuino bereber, la patraña de Hussein fue como un puñal ardiendo en su orgullo y para mí, que me había pasado toda la tarde fantaseando con sus historias, fue un click en el corazón.

Fin

Seguramente no sea la mejor historia que te hayan contado, mas a partir de esta experiencia anecdótica podemos meditar sobre ciertos inconvenientes de un país cuyo mayor atrayente turístico es la tradición y la autenticidad.

Si escoges Marruecos como tu destino y planeas hacer un trayecto, probablemente decidas contratar los servicios de un tour. Hay muchos tours y empresas con planes establecidos o bien adaptados que se amoldarán a tus preferencias. No obstante, en un caso así y para vivir una turismo responsable y sostenible y calidad, va a haber aspectos esenciales a estimar ya antes de hacer oficial su elección.

1. Halla la empresa que vas a contratar

Es esencial conocer la razón de ser de todos y cada uno de los negocios en los que participamos como usuarios. Es preferible escoger una entidad local para contribuir al desarrollo del destino y, de ser posible, fomentar valores positivos cara un turismo de calidad. Un perfecto ejemplo es la agencia local. Visitas turísticas en Janka una buena opción alternativa para tu viaje a Marruecos.

2. Si puede pagarlo, contrate a un visitar privado

De esta forma, cuando visites ciertos lugares, no vas a sentir que estás practicando un tipo de turismo invasivo. Tu presencia va a pasar inadvertida y la relación con la población local va a ser de lo más respetuosa.

3. Imaginemos que la dramatización va a ser inevitable

Un país en el que la cultura y la tradición sea un referente turístico seguramente simulará semejantes costumbres en más de una ocasión para su disfrute. En todo caso, esta dramatización de la cultura va a ser bienvenida toda vez que su actividad no contribuya a lesionar los auténticos valores de la comunidad. No obstante, esto nos conduce a preguntarnos si un modelo turístico como el propuesto por Marruecos puede reducir el sentido de tradición entre las generaciones futuras.

Marruecos ha experimentado un desarrollo paulatino del turismo en los últimos tiempos que ha transformado al ámbito en uno de los primordiales motores del desarrollo económico del país. Dada esta certidumbre se multiplican las compañías que impulsan y permiten el establecimiento del turismo en el destino. Mas, ¿este desarrollo está bajo control y regulado?

El maltrato animal debido a una foto exótica, las tarifas de servicios turísticos dibujadas al azar y los profesionales del turismo poco calificados edifican la imagen de un Marruecos precario en frente de un incremento irrefrenable del turismo que supuestamente está fuera de su control.

Como turistas responsables, el cambio está en nuestras manos, apostar por entidades que proyecten una actitud proactiva a favor de los derechos humanos, respetuosos con los animales y la protección del medioambiente, indudablemente va a ser un aliciente para orientar un destino de estas peculiaridades cara la regulación. de actividades y la imposición de buenas prácticas como objetivo en su modelo de negocio.

Para acabar esto Publicar Me gustaría hablarte de Amal, un restaurant en el nuevo distrito de Marrakech que reconstruyó mi corazón tras conocer la causa por la que vive.

Amal nace de la iniciativa de ofrecer a las mujeres conminadas de exclusión social un sitio donde puedan aprender y formarse en la cocina para abrirse camino en el mercado de trabajo.

Las mujeres en Marruecos representan menos del treinta% de la fuerza laboral del país, lo que impide que muchas de , completamente dependientes de los hombres, se desarrollen como mujeres libres y empoderadas.

Nora Fitzgerald, una estadounidense criada en Marruecos, deseó mudar esta realidad y desde dos mil trece da voz a estas mujeres en busca de una ocasión para vivir mejor. En este sitio la comida es exquisita, el trato es delicioso y el espacio es un paraíso. Si vas a Marrakech es parada obligatoria.

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