Un “Mundo Perdido” Sostenible - Entorno Turístico

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Cuando se estudia y trabaja en Turismo la cuestión de la “Sostenibilidad”, es esencial comprenderla, implicarla en nuestra vida diaria y “irradiarla” cara los diferentes ambientes en los que nos desenvolvemos. Desde la perspectiva del maestro, comprendemos que se trata de la preservación de los recursos con prácticas afables con el medioambiente. Mas como la vida es sabia, te enseña que la sustentabilidad es esencial en los espacios de la vida rutinaria, así sea física, mental o bien sensible, tanto es conque a mi modo de ver el respeto empieza con nuestro SER y nuestras acciones.

Llegar a este punto de aprendizaje lleva tiempo. Con el paso del tiempo comprendemos que todo cuanto hacemos diariamente va a tener consecuencias en nosotros y en todo cuanto nos circunda, y no pensamos en esto solo en el presente, ¡sino más bien asimismo en el futuro!

A lo largo de los años, las aventuras en el ámbito turístico me han ayudado a cultivar la paciencia, la anticipación, el respeto por todo género de especies y a ampliar mi visión de las cosas. No pienses que es un regalo, es uno de los incontables "conocimientos" que me ha dado el turismo. Se trata de intervenir lo menos posible en el ambiente, percibir el sonido interno de cada ser y fomentar su desarrollo. Naturalmente, a tu ritmo.

¿Y eso qué debe ver con la sostenibilidad? o bien turismo?

Bueno, en el turismo hay que intervenir en el planeta interno del recurso natural y los humanos que hacen la vida en los destinos o bien que se sienten atraídos por sus paisajes, sus etnias o bien sus historias. Y estas intervenciones nos ofrecen el mejor de todos y cada uno de los aprendizajes.

Por lo general, lo que más se aprende son experiencias, y revivirlas años después trae importantes beneficios para la salud física y sensible.

Es hora de contarte por qué razón el turismo ha sido uno de los grandes maestros de la sostenibilidad.

¿Me acompañas en esta aventura?

Más de dos mil km. lugares en el ámbito oriente del Parque Nacional Canaima, Venezuela, frente a las operaciones turísticas de las temporadas festivas, se desplegaron instituciones públicas y privadas para planear y organizar el espacio natural y cultural que favorecería a los "experimentados". Te lo aseguro, apegado a la filosofía de que cada destino y turista son mundos únicos.

Se estaban realizando planes para la conservación y el disfrute de las áreas protegidas naturalmente. Actuaciones que respondan a criterios técnicos, medioambientales y humanos, particularmente los relacionados con el elevador, que de forma tradicional llamamos "capacidad"Espacios.

Los sacrificios de las autoridades estuvieron dirigidos a velar por la protección de la naturaleza, sus habitantes y el visitante en todo instante, con el único objetivo de crear relaciones indivisibles mas débiles, con experiencias únicas para cada viajante.

¿De qué forma establecerse?

En terminante, se trataba de interpretar el ambiente y también intervenir para un sano placer, creando modelos de interactúes que dejaron experiencias en la vida de los visitantes, grabadas por siempre y que nos dejen conservar los recursos para el futuro, sin el mayor sacrificio posible.

Una vez superados los rituales de esta humilde filosofía, para orientar las prácticas de desarrollo sostenible en el Parque Nacional Canaima, tuvimos la agradable satisfacción de poder dar lo mejor para cuidar el área con prácticas verdes y contribuir a ello. proseguir gozando de sus encantos.

Cuando lo real y lo falso se mezclan en escenarios expepcionales. Nos marchamos a implicar en una historia mística, vivida en una de las tantas semanas santas de la “Ruta de las Gran Sabanas”.

Les aseguro que regular operaciones turísticas no fue un trabajo para mí, fue una de las mayores bendiciones que me pudo dar nuestro Autor, la vida y mi jefe.

Algunos viajantes del ámbito oriente del Parque Nacional Canaima, promovido como Senda Gran Sabana, aprovecharon esta temporada para escalar el “Tepuy Roraima” o bien “Monte Roraima”. En pos de "El planeta perdido", inspirado en la novela de aventuras de Sir Arthur Conan Doyle de mil novecientos doce.

Esta “montaña azul”, de más de dos mil ochocientos metros de altitud, deja vivir en su base a las comunidades indígenas de los “pemones” y es visitada esporádicamente por “trabajadores estacionales” capacitados para subir una rampa rocosa. Esto simula una escalera unida a una de sus paredes laterales. Es para estas comunidades una "Meseta Sagrada", envuelta en leyendas y mitos espectaculares.

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En su ascenso, el expedicionista va a deber contratar obligatoriamente los servicios de "Pemones" como "portadores" y guias de turistas; Si efectuaban la trayectoria por su cuenta, correrían el peligro de perderse, resultar heridos o bien fallecidos en el intento.

La senda de ascenso y descenso de cinco o bien seis días empieza con una pernoctación en el campamento base de la comunidad indígena de “Paraitepuy de Roraima”. De este modo, con las primeras luces del amanecer, empieza la expedición a la cima de Roraima.

En el camino hay enormes piedras para escalar, caudalosos ríos y flora endémica. Ciertas sendas se escalan con cuerdas por el muro del "tepuy", bañado por la niebla de las cataratas, que se despliegan sobre su costado.

“Coronar la cima del Roraima” es algo inenarrable. Su belleza y majestuosidad te ofrecen un paisaje estimulante y armonioso entre lo real y lo imaginario, que mezcla emociones y exuda una vitalidad chispeante, con la promesa de muchas aventuras y un viaje fugaz, mas lleno de vida.

Las enormes piedras negras te dan la bienvenida y cuidan el árbol de la vida. Hoyos en forma de jacuzzi Rodeados de cuarzo, te invitan a bañarte en sus heladas aguas.

El placer de los sentidos florece cuando la bruma cruza el “punto triple”, un jalón que marca la zona fronteriza entre Venezuela, Guyana y Brasil. La "cima azul" te da la impresión de estar flotando en las nubes, y con ellas, en un momento, vuelas sobre estos 3 países de Sudamérica.

Las noches del ascenso y descenso son épicas, marcadas por la expectativa de presenciar la existencia de seres vivos o bien objetos voladores reales o bien imaginarios, productos de la mitología de las "pemones", que con una técnica narrativa ancestral te transmiten todas y cada una de las noches, como algo mágico, que te hipnotiza y cautiva para recordarlo en tus sueños.

El turista que retorna del "gran árbol de la vida" lleva consigo un despertar de la conciencia personal, la mayor parte con una conciencia ambiental y social en la superficie.

Usted pregunta, ¿por qué razón insisto en la mayor parte? La historia de subir a la cima de Roraima todavía no ha terminado.

Al terminar las fiestas de final de año, los guardamontes lo recorrieron en conjuntos organizados para hacer cómputo de sus condiciones ambientales, encontrándose con sorpresas incomprensibles, y no de tipo místico, sino más bien físico: sitios rodeados de desechos orgánicos y también inorgánicos. ¿De qué forma podría surgir tal situación, si se hicieran de manera continua campañas de concienciación ambiental? se ha incorporado el mecanismo de depósito y reciclaje de residuos; se verificó la capacidad de carga; se prohibió el empleo de agentes contaminantes; se sostuvo la vigilancia permanente de cada grupo; en suma, se ha ejecutado el pertinente protocolo verde.

Sí, sí, lo que lees. Muchos visitantes han conseguido escapar de la seguridad y los consejos proporcionados por sus guías y "portadores», Entrar en zonas no autorizadas, dejando grandes huellas en sus cortas estancias.

Les puedo asegurar que mis ojos no han acreditado la irresponsabilidad de ciertos viajantes, cuando en helicóptero transportamos a los botaderos de reciclaje las montañas de basura que extrajimos de las zonas prohibidas del circuito turístico. Sentimientos de "estar de luto por otra persona" me invadieron a mí ya mis compañeros de equipo, en tanto que ciertos de nuestros convidados habían roto los códigos de conducta.

Cruzando la línea de la mitología de las comunidades indígenas, con la obediencia a sus dioses, que son en su mayoría recursos naturales, y testigo de la ofensa de muchos ciudadanos con su ambiente ambiental, acepto que desde mi infancia, me sentí cautivado. por esas leyendas y también historias. Como adulto, me he apropiado de determinados pasajes para expresar la relevancia de mirar, interpretar y tocar tenuemente nuestro ambiente ambiental, social, cultural y sensible.

Como aspiro a vivir una espectacular aventura turística, a zambullirme en el eterno misterio de los mundos perdidos, que se transforman en tatuajes sensibles y fortalecen mis valores para actuar de forma equilibrada en mi ambiente, mas esencialmente, personalmente.

Si deseas vivir experiencias imborrables que te den vida, te recomiendo escapar con prácticas verdes a las expediciones turísticas en los mundos perdidos que adornan tu urbe o bien tu país. Qué magia y qué misterios encierran estos encuentros.

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